Cómo puedo dirigirme a ti? Querido parque que tanto tienes por decir pero que gracias a Dios no tienes boca para contarlo.
Tu memoria permanece intacta y silenciosa, guardando los oscuros secretos de amantes que buscan ocultarse del mundo, escondidos entre árboles y piedras, en rincones fríos que ellos calientan con sus cuerpos y su amor.
Cuántas veces habrás sido testigo de besos furtivos, de caricias y de actos de pasión descontrolada... Cuántas palabras de deseo habrás escuchado, cuántos gemidos fundidos en el aire mezclados con el canto de los pájaros...
En algunos lugares seguro que aún guardas el eco de risas de complicidad, de juegos de dos dejándose llevar por la magia de tus caminos y tus arbustos de hermosos colores.
Eres el escenario perfecto para la obra de teatro del amor, en la que no todo son risas y placer. Cuántas veces habrán venido antiguos amantes a rememorar esas historias pasadas y terminadas, vividas entre tus flores, derramando amargas lágrimas en tus estanques, pidiéndote a gritos callados que guardes para siempre sus secretos.
Ay, si pudieras hablar, querido parque... Si la tierra de tus senderos pudiera contar las veces que se ha hablado en ellos de amor y desamor...
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El parque te diría que entre las risas, alegrías y penas que uno sufre, el te presta sus sombras.
ResponderEliminarPero te deja la libertad de decidir si contarlo o guardarlo en tu iinterior.
precioso comentario!!!
EliminarSigo diciendo publica
ResponderEliminargracias!
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